No se que hago en este pub, esperando que aquella moza distraida me traiga un expreso,
cuando lo único que quiero es decirte que me gustas.
Mi lapiz ya no tiene mucha punta, y mi vista esta disminuyendo, pero tus pestañas siempre seran avistadas. Perdon pero, soy adicto a tu egocentrismo, mira lo que me haz hecho,
pensar en ti por las mañanas se me ha hecho mas cotidiano que el pan con manteca.
Y el saber que nunca estaremos juntos, me hace tratar de que nunca, se convierta en un quizas.
Me voy a quejar con el gerente, pues el expreso es en realidad un descafeinado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)









No hay comentarios:
Publicar un comentario